Si buscás qué nota corresponde a cada chakra, vas a encontrar siete tablas casi idénticas: Do para la raíz, Re para el sacro y así hasta el Si de la coronilla, cada una con su color del arcoíris. Sin embargo, casi ninguna cuenta de dónde sale cada columna. Los chakras y la música comparten una historia larga. Pero esa historia tiene varias capas escritas en épocas distintas, y conviene separarlas.
Adelanto la conclusión para no hacerte esperar: no hay evidencia científica de que una nota concreta actúe sobre un chakra concreto. En cambio, sí hay una historia fascinante, tradiciones que coinciden en algo profundo sobre el poder del sonido y algunas prácticas con resultados preliminares interesantes.
Qué son los chakras y de dónde vienen realmente
Cakra significa “rueda” en sánscrito. Como centros de energía del cuerpo sutil, los chakras aparecen en los Upanishads yóguicos y en la literatura tántrica. No aparecen así en los Vedas, donde la palabra designa sobre todo la rueda de un carro o el poder de un soberano. Los textos budistas medievales, desde el siglo VIII, mencionan cuatro o cinco chakras. Las fuentes hindúes, por su parte, describen cantidades muy distintas.
El esquema de siete que hoy conocemos se apoya en un texto concreto: el Ṣaṭ-cakra-nirūpaṇa (“Descripción de los seis centros”), escrito por Pūrṇānanda Yati en Bengala en 1577. Luego llegó a Occidente en 1919, cuando John Woodroffe, con el seudónimo Arthur Avalon, lo tradujo en The Serpent Power. Antes, a fines del siglo XIX, la Sociedad Teosófica ya había difundido la idea de siete centros asociados a plexos nerviosos.
Chakras y música en la tradición india: el sonido como origen
Donde la tradición india sí es antiquísima y consistente es en la importancia del sonido. El concepto de nāda Brahma sostiene que el sonido es el principio del que surge el universo. Las cosmogonías védicas son acústicas: el mundo nace de un sonido primordial.
Los cantos védicos (sāman) trabajaban con estructuras de pocas notas. Con el tiempo, esas estructuras evolucionaron hacia la escala de siete grados (saptasvara) que describe el Nāṭyaśāstra. Es el tratado más antiguo de música y teatro de la India, fechado entre el 200 a. C. y el 200 d. C. Siglos después, el Saṅgītaratnākara de Śārṅgadeva (siglo XIII) sistematizó la relación entre nāda (sonido), śruti (microtono) y svara (nota).
Aquí aparece el vínculo auténtico entre sonido y chakras. El propio Ṣaṭ-cakra-nirūpaṇa asigna a cada centro una sílaba semilla (bīja): LAM, VAM, RAM, YAM, HAM y OM. Por lo tanto, la conexión entre chakra y sonido es histórica. En cambio, la conexión entre chakra y nota occidental no lo es.
Lo que es moderno: colores, notas y frecuencias
Chakras, colores y música
Los siete colores del arcoíris no son un dato de la naturaleza, sino una decisión de Isaac Newton. En su Opticks (1704) describió primero cinco colores y después los llevó a siete, agregando el índigo, para que coincidieran con las siete notas de la escala. Aun así, nunca hubo consenso sobre qué color corresponde a qué nota.
El paquete completo de chakras, colores del arcoíris y cualidades psicológicas aparece junto por primera vez en 1977, en Nuclear Evolution de Christopher Hills. Hills partió de un sistema de colores que Charles Leadbeater había propuesto en The Chakras (1927). En otras palabras, el arcoíris de los chakras tiene un origen musical, pero no védico.
La música de los chakras: las notas
La asignación Do–Re–Mi–Fa–Sol–La–Si, de la raíz a la coronilla, es una convención contemporánea del mundo del sound healing. Además, las tablas no coinciden entre sí: la nota, la vocal y hasta la frecuencia en Hz de un mismo chakra cambian según el autor.
Por otro lado, la música clásica india no trabaja con acordes, sino con modos (rāga) sobre un bordón continuo. Por eso no existe ninguna tradición que asigne acordes a los chakras. Si querés experimentar, podés construir una tríada sobre cada nota, pero es una decisión práctica, sin respaldo histórico.
Frecuencias solfeggio: música, chakras y numerología
Las sílabas ut-re-mi-fa-sol-la sí son históricas: Guido d’Arezzo las tomó en el siglo XI del himno Ut queant laxis. Pero los valores en Hz que circulan hoy (396, 417, 528, 639, 741, 852) tienen otro origen. Provienen de un análisis numerológico del Libro de los Números atribuido a Joseph Puleo en los años setenta, y Leonard Horowitz los popularizó en 1999. No hay documentación que los vincule con el canto gregoriano. Tampoco existe evidencia de que 528 Hz repare el ADN, algo parecido a lo que pasa con el mito de los 432 Hz.
Chakras y música: tabla de colores, sílabas y notas
| Chakra | Color (modelo moderno) | Bīja (Ṣaṭ-cakra-nirūpaṇa) | Nota (convención moderna) |
|---|---|---|---|
| Muladhara (raíz) | Rojo | LAM | Do |
| Svadhisthana (sacro) | Naranja | VAM | Re |
| Manipura (plexo solar) | Amarillo | RAM | Mi |
| Anahata (corazón) | Verde | YAM | Fa |
| Vishuddha (garganta) | Azul | HAM | Sol |
| Ajna (tercer ojo) | Índigo | OM | La |
| Sahasrara (coronilla) | Violeta | OM / silencio | Si |
Las sílabas son tradicionales. Los colores y las notas, en cambio, son convenciones modernas: así se vinculan hoy los chakras y la música en la mayoría de las tablas.
Otras culturas: una misma intuición, no un mismo sistema
Quienes sienten que “todas las culturas coinciden” tienen razón en algo, pero con un matiz importante. Lo que coincide es la intuición de que la música actúa sobre el cuerpo y el ánimo. Los sistemas, en cambio, son distintos e incluso incompatibles.
- Grecia: en la República (libro III), Platón discute qué modos musicales forman el carácter y cuáles lo ablandan. Los pitagóricos, además, concebían la música como un arte curativo que devuelve al alma su armonía.
- China: el Huangdi Neijing Suwen, compilado en época Han, asocia los cinco tonos (gōng, shāng, jué, zhǐ, yǔ) con cinco órganos y cinco elementos.
- India: la tradición del nāda y de los svara vincula el sonido con el cosmos y con la conciencia.
Son tres civilizaciones con tres mapas distintos entre sonido y cuerpo, y ninguno habla de chakras y música occidental. Justamente porque ninguno coincide con los otros, no conviene tomar cualquiera de ellos como una tabla universal.
Qué dice la ciencia sobre los chakras y la música
- Sobre los chakras: no se han identificado como estructuras anatómicas. Tampoco hay estudios que muestren que una nota o frecuencia específica actúe sobre uno de ellos.
- Sobre el canto del OM: un estudio piloto con resonancia magnética funcional (Kalyani y colaboradores, 2011, con 12 voluntarios sanos) encontró desactivación de regiones límbicas mientras se entonaba OM. Es un patrón compatible con relajación. Sin embargo, la muestra es pequeña, y un estudio de EEG publicado en 2024 obtuvo resultados que en parte contrastan con ese hallazgo.
- Sobre los cuencos tibetanos: un estudio observacional con 62 adultos (Goldsby y colaboradores, 2017) reportó menos tensión, ansiedad, enojo y fatiga después de una sesión de meditación sonora. Fue un diseño de antes y después, sin grupo control. Por eso no permite atribuir el efecto al sonido en sí y no a la quietud, la atención o la expectativa.
- Sobre la música en general: los efectos de la música lenta sobre la activación, el sueño y el ánimo sí tienen respaldo, como vimos en BPM y el cuerpo y en Mozart y el sueño. Para eso no hace falta ningún mapa de chakras.
Cómo usar los chakras y la música con criterio
- Tomalas como práctica contemplativa, no como tratamiento. Entonar un sonido sostenido, vocalizar una sílaba o escuchar un cuenco pueden ayudar a bajar la activación. Pero no reemplazan la atención médica ni psicológica.
- Distinguí tradición de convención. Los bīja son antiguos; la tabla de notas y colores es moderna. Ambas pueden tener valor personal, siempre que se presenten como lo que son.
- Desconfiá de las promesas médicas. Una frecuencia que “repara el ADN” o “cura” no está respaldada por la ciencia.
- Probá con lo que te resulte significativo. Por ejemplo, recorré en voz baja las siete notas de una escala, una por exhalación, con la atención en la zona del cuerpo asociada. Es una forma de atención plena, no una terapia. Si te interesa el sonido como herramienta de relajación, también podés leer sobre la música binaural.
Preguntas frecuentes sobre chakras y música
¿Qué nota corresponde a cada chakra?
La convención más difundida va de Do (raíz) a Si (coronilla). Sin embargo, es moderna y las tablas varían según el autor.
¿Los chakras existen científicamente?
No se han demostrado como estructuras anatómicas. Son un concepto de la tradición yóguica y tántrica, usado como ayuda para la meditación.
¿Las frecuencias solfeggio curan?
No hay evidencia. Las sílabas solfeggio son medievales, pero los valores en Hz son una creación de los años setenta.
¿Cantar OM sirve para relajarse?
Hay estudios preliminares con resultados compatibles con relajación, aunque con muestras pequeñas y hallazgos no siempre consistentes.
El significado también es parte del sonido
Que el sistema de chakras y notas sea moderno no lo vuelve inútil. Para muchas personas es un lenguaje con el que se relacionan con la música y consigo mismas. La musicoterapia contemporánea lo sabe bien: el significado que alguien le da a una música forma parte de lo que esa música hace en él. Por eso PIMP parte de la persona y su historia, no de una tabla. Y trata la evidencia con la misma honestidad con la que acá separamos lo antiguo de lo moderno.
Bibliografía
Textos históricos
- Bharata (ca. 200 a. C.–200 d. C.). Nāṭyaśāstra.
- Śārṅgadeva (s. XIII). Saṅgītaratnākara.
- Pūrṇānanda Yati (1577). Ṣaṭ-cakra-nirūpaṇa. En: Woodroffe, J. (Arthur Avalon). The Serpent Power (1919). Madrás: Ganesh & Co.
- Huangdi Neijing Suwen (compilación de época Han).
- Platón. República, libro III.
- Newton, I. (1704). Opticks. Londres.
Fuentes modernas sobre chakras y frecuencias
- Leadbeater, C. W. (1927). The Chakras. Theosophical Publishing House.
- Hills, C. (1977). Nuclear Evolution: Discovery of the Rainbow Body. University of the Trees Press.
- Horowitz, L. G. y Puleo, J. (1999). Healing Codes for the Biological Apocalypse. Tetrahedron Publishing.
Estudios
- Kalyani, B. G. et al. (2011). Neurohemodynamic correlates of ‘OM’ chanting: a pilot functional magnetic resonance imaging study. International Journal of Yoga, 4(1), 3–6. doi:10.4103/0973-6131.78171
- Saini, M. et al. (2024). Global effect on cortical activity in young Indian males in response to “OM” chanting: a high-density quantitative EEG study. Annals of Neurosciences, 31(3), 176–185. doi:10.1177/09727531231183219
- Goldsby, T. L., Goldsby, M. E., McWalters, M. y Mills, P. J. (2017). Effects of singing bowl sound meditation on mood, tension, and well-being: an observational study. Journal of Evidence-Based Complementary & Alternative Medicine, 22(3), 401–406.
- Perry et al. (2025). Neural correlates of chanting: a systematic review. WIREs Cognitive Science, 16(6). doi:10.1002/wcs.70018
Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud.