En este momento estás viendo El principio ISO y el modelo Benenzon: la identidad sonora de cada persona

El principio ISO y el modelo Benenzon: la identidad sonora de cada persona

Si alguien está muy angustiado y le ponés música alegre, lo más probable es que le moleste. La musicoterapia lo sabe hace décadas y le puso nombre: el principio ISO. Es una de las ideas más simples y más útiles de toda la disciplina.

El principio ISO

ISO viene del griego isos, “igual”. La idea, formulada a mediados del siglo XX por el psiquiatra estadounidense Ira Altshuler, es que la música debe empezar en sintonía con el estado de la persona y, desde ahí, moverse de a poco hacia el estado buscado.

Un ejemplo: para alguien ansioso, se empieza con música de tempo y energía parecidos a su agitación, y se va bajando gradualmente el tempo y la intensidad. Para alguien deprimido, al revés: se empieza lento y se sube con cuidado (lo aplico en musicoterapia para la depresión).

Benenzon y la identidad sonora

El médico y psicoanalista argentino Rolando Benenzon, uno de los pioneros de la musicoterapia en América Latina, amplió esa idea. Para él, cada persona tiene una identidad sonora (que también llamó ISO): el conjunto de sonidos, ritmos y músicas que la constituyen. Distinguió varios niveles:

  • ISO universal: lo que compartimos todos los humanos, como el latido del corazón o la respiración.
  • ISO cultural: la música de nuestra comunidad, nuestro idioma, nuestra época.
  • ISO gestáltico: la identidad sonora personal e intransferible de cada uno.
  • ISO grupal: la identidad sonora que se forma en un grupo que comparte música.

Benenzon también propuso el concepto de objeto intermediario: un instrumento que permite comunicarse sin la amenaza del contacto directo. Muy útil, por ejemplo, en el trabajo con personas con autismo.

Por qué importa hoy

El principio ISO explica por qué las listas genéricas de “música relajante” no siempre funcionan: lo que calma a uno puede irritar a otro. Lo que funciona depende de la identidad sonora de cada persona. Es la misma razón por la que la música elegida por el paciente da mejores resultados (ver música y cirugía).

Probalo vos

  • Cuando estés acelerado, no saltes directo a música lenta. Elegí tres canciones: una con la energía que tenés ahora, una intermedia y una tranquila.
  • Escuchalas en orden y notá cómo cambia tu respiración.

De la intuición al algoritmo

El principio ISO es, en el fondo, un algoritmo: medir dónde está la persona y trazar un camino gradual. Es una de las ideas centrales de PIMP. Más sobre la historia de estas ideas en historia de la musicoterapia.

Forma parte de la guía de musicoterapia.

Deja una respuesta